El Susurro en la Oscuridad
En lo más profundo de la noche, cuando el silencio es más espeso, se puede escuchar un susurro. No es el viento, ni los árboles, ni los animales nocturnos. Es algo más siniestro, algo que acecha en la oscuridad.
La primera vez que lo escuché, pensé que era mi imaginación. Pero cada noche, el susurro se hacía más fuerte, más claro. Parecía venir de todas partes y de ninguna a la vez. Y entonces, una noche, escuché mi nombre.
Decidí seguir el sonido, adentrándome en el bosque detrás de mi casa. Las ramas de los árboles parecían extenderse hacia mí, como si intentaran atraparme. El aire era frío y húmedo, y el susurro se convirtió en un murmullo constante.
Finalmente, llegué a un claro en el bosque. En el centro, había una figura oscura, indistinta, como si estuviera hecha de sombra. El susurro venía de ella. Y entonces, la figura se giró hacia mí y susurró mi nombre una vez más.
Desperté sudando, con el corazón latiendo fuerte. Pero en mi mano, había una hoja negra, como si estuviera quemada. Y supe que el susurro en la oscuridad no era un sueño. Era una advertencia.
Comentarios
Publicar un comentario